GravasArcillas rojas
Olivier Tegoat haciendo calicatas en la finca

La Finca Raventós i Blanc

Nuestra finca tiene su origen geológico en los finales del terciario (Mioceno) y principio del cuaternario, y es de formación calcárea. La forma y el momento en que se fueron depositando los sedimentos y los movimientos tectónicos posteriores han ido configurando nuestro paisaje. En el Mioceno, estábamos sumergidos en un mar poco profundo que ejercía poca presión. De esta época encontramos distintos tipos de suelos; arcilla sobre galera (arcillas compactas con estructura poliédrica), arena sobre galera, arcilla sobre un subsuelo arenoso limoso con gran presencia de nódulos calcáreos y, por último, suelo limonoso arcilloso sobre un subsuelo calcáreo muy compacto con gran presencia de restos fósiles de conchas marinas. En el cuaternario el mar empezaba a retirarse. De ésta época encontramos suelos arenosos-limonosos sobre molasa (roca madre blanda arcillosa calcárea), suelos de origen fluvial con gran presencia de cantos rodados y suelos coluviales formados a partir de la erosión. La textura (proporción arcillas-limo-arenas) de nuestros suelos es fundamental para conocer la reserva hídrica potencial de cada parcela: las arcillas la aumentan, y las arenas y piedras la disminuyen, pero siempre dependemos de la profundidad del suelo y la capacidad de las raíces para aprovechar ese suelo. En Raventós i Blanc, todas las parcelas de la finca poseen una buena reserva hídrica gracias a la profundidad de los suelos y su contenido en arcillas. Nuestros estudios nos han confirmado la elección de nuestros antepasados, nos encontramos en tierras ideales para la elaboración de vinos blancos.